Debido al fallecimiento de la idolatrada Bettie Page es mi deber ofrecerle mi homenaje póstumo en esta cloaca virtual, a una de las modelos Pin-up más bellas y desviadas que han existido.
"Yo no estaba tratando de ser chocante, o de ser una pionera. Yo no estaba tratando de cambiar la sociedad, o estar por delante de mi tiempo. Yo no me consideré nunca liberada, y no creo que haya hecho nada importante. yo era sólo yo. Yo no conocía ninguna otra forma de ser, o alguna otra forma de vivir".
-Bettie Page.
Grandes palabras de una gran mujer.
Para quienes no la hayan oído nombrar ó no hayan visto sus fotos (sobre todo sus escenas de sometimiento lésbico), Deberían considerar seriamente dejar de ver el puto facebook ó de dejar de sacarse fotos autorreferentes amaneradas en el fotolog y aprender algo de historia y estilo.
Esto si que es una musa. Fuck marilyn, madonna y todas esas rubias cabezas huecas. Los hombres las prefieren perversas.
Musa absoluta de los estilos rockabilly, gótico, punk, ska, black metal, etc. e inspiradora de un nuevo tipo de estética: La diablesa morena (she devil) como le dicen los yankees.
He aquí su biografía:
Bettie Mae Page nació el 22 de abril de 1923, en Nashville, Tennessee. Su padre, Roy, era un mecánico. Su madre, Edna, era parte Cherokee.
Sus padres se divorcian en 1933, cuando ella tiene 10 años de edad. Bettie y sus dos hermanas son enviadas a un orfanato en Nashville durante un año.
Asiste al Hume-Fog High School, donde saca excelentes notas, participa en el club de debate y en obras e teatro. Edita el periódico escolar y el anuario. Rara vez sale o tine citas.
Se gradúa en 1940 y pierde la oportunidad de una beca de 4 años en la Universidad de Vanderbilt. Se Inscribe en el Colegio Peabody para Profesores en Nashville con una beca “hijas de la revolución americana” se gradua con un grado de bachiller en 1944.
Contrae matrimonio con Billy Neal en algún momento a finales de 1941. Pero él es inmediatamente enrolado en las Fuerzas Armadas. Bettie se traslada a San Francisco con su hermana.
Gana una prueba de pantalla con 20th Century Fox que no resulta bien. Luego encuentra trabajo como secretaria y, en ocasiones, modelo de una empresa de peletería.
Sometimiento con cuerdas, nada mal para 1950
Ejerce como secretaria en Haití durante seis meses en 1947. A su regreso a los Estados, obtiene el divorcio de su marido.
Posteriormente se traslada a Nueva York, trabaja como secretaria, y continúa sin éxito, conseguir una carrera. Posa para diversos "clubes de la cámara" para ganar dinero extra. En una de estas sesiones, en la que 60 fotógrafos estuvieron presentes, la policía hizo algunas detenciones. Bettie escapó, pero el fotógrafo famoso Weegee fue tomado preso.
Conoce a Jerry Tibbs, un policía y fotógrafo a tiempo parcial, en la playa de Coney Island en el verano de 1950. Él sugiere que se peine el pelo hacia adelante para compensar su alta frente. Ha nacido el estilo Bettie Page.
Bettie, además nació en Tennessee donde se fabrica el majestuoso elixir Jack daniel's, otro punto a favor.
Comienza a trabajar a tiempo completo como una pin-up. Conoce a Irving Klaw en 1951, quien la fotografía en distintos estados de sometimiento. Bettie empieza a alcanzar cierta notoriedad como la "Reina de la sumisión." En ese momento, la mayoría de estas sesiones de fotos se vendieron con un lucrativo método de suscripción. Los clientes a menudo hacían peticiones concretas en cuanto a las escenas y diseños. Bettie se dice que encontraba muchos de estas sesiones bastante divertidas.
... Aparece como performer en strip-o-Rama, una película de estilo burlesque protagonizada por Lili St. Cyr, la famosa corista de las Vegas, en 1953. Varietease (1954) y Teaserama (1955) siguieron pronto. Con Klaw produciendo, ella hace por lo menos 50 series de películas para burdeles (stag films), predecesores del cine porno en rollos de 100 pies. (Gran parte de esta labor se puede ver en el video uncovered.)
Portadas de las películas antes nombradas las más famosas de las muchas que rodó.
Por ese tiempo, Howard Hughes se contactó con Klaw para conocer a Bettie y tenerla bajo su égida, pero ella declinó la oferta.
En 1954, conoce a Bunny Yeager en Florida. Estas sesiones en conjunto generan algunas de las más famosas fotografías de Bettie Page. Algunos de estas fueron enviadas a Hugh Hefner, quien hizo a Bettie Playmate del mes de enero de la edición de Playboy de 1955. Sorprendentemente, Bettie tiene casi 32 años de edad en este momento.
Irving Klaw es arrestado por "conspiración para distribuir material obsceno", a través del correo de estados unidos en 1963. Bettie es llamada a testificar en una sesión privada. Ella dijo que Klaw era absolutamente inocente de todo cargo.
Alrededor de este tiempo, un "pornógrafo" Se dice que fotomontó la cabeza de Bettie sobre el cuerpo de otra mujer. Profundamente preocupada por esto, Bettie gasta gran parte de sus ahorros comprando las fotografías. Aburrida del negocio del modelaje, Bettie se retira y deja Nueva York.
Se casa con Armond Walterson en 1958, y vive en Key West, Florida. La unión no funciona. El 31 de diciembre de 1959, Bettie tiene una experiencia religiosa y se siente "nacer de nuevo", se dedica a sí misma y al cristianismo.
Los corsets son uno de los mejores inventos después del auto y la electricidad, la dura.
En los próximos años, trabaja para varias organizaciones cristianas y, a continuación, vuelve a Nashville en 1963. Contrae brevemente nupcias con Billy Neal, quizás para ayudar a ganar su entrada en el trabajo misionero. Sin embargo, este matrimonio también es un fracaso.
Irving Klaw muere en 1966.
Bettie se traslada a Florida en 1967, se casa con Harry Lear y se divorcia de él en 1972.
Vive en Los Angeles con su hermano mientras el culto a bettie Page comienza formarse a través de los años 80. En 1993 en una entrevista por teléfono, le dijo a un reportero de los modos de vida de los ricos y famosos que ella no tenía conocimiento de nada de esto, diciéndole que ella era "pobre y desconocida".
Recientemente, ella había contratado a un bufete de abogados para ayudarla a recuperar algunos de los royalties que se estaban ganando con su imagen.
... Se ha estimado que más de 20.000 fotografías de Bettie han sido tomadas.
Weno para amenizar nuestro alegre funeral les presentamos.... The Cramps, con su psychobilly frenético homenajean a la diva con el tema "Love me"
Luego honorables mutantes tengo el agrado de presentarles otra de los Cramps "Dames, booze, chains & boots" (damas, trago, cadenas y botas) puro fetiche no má.
Y como broche de oro les dejo dos grabaciones de Bettie en todo su esplendor con una música de cabaret de mala muerte decadentemente morbosa.
Las segundas guerras púnicas fueron un punto de inflexión crítico para Roma y Cartago, desde aquí Roma engendró un odio mortal hacia los Cartagineses.
Fecha: 2 de agosto de 216 a. C.
Lugar: Río Ofanto, Italia
Resultado: Decisiva victoria cartaginesa
Conflicto: Segunda Guerra Púnica
Comandantes:
Roma: Lucio Emilio Paulo, Cayo Terencio Varrón Cártago: Aníbal Barca
Fuerzas en combate: Roma: Entre 86.400 y 87.000 hombres (16 legiones romanas y aliadas) Cártago: 40.000 de infantería pesada, 6.000 de infantería ligera, 8.000 de caballería
Bajas: Roma: 70.000 muertos según Polibio; 50.000 según Tito Livio; alrededor de 11.000 prisioneros Cártago: 6000 muertos, 10.000 heridos
La batalla de Cannas (o Cannæ) tuvo lugar el 2 de agosto del año 216 a. C., entre el ejército púnico, comandado por Aníbal Barca, y las tropas romanas, dirigidas por los cónsules Cayo Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo, en el marco de la Segunda Guerra Púnica. Desarrollada en la ciudad de Cannas, en Apulia, al sudeste de Italia, la batalla terminó con la victoria del ejército cartaginés, a pesar de la acusada inferioridad numérica de estos. Tras la misma, Capua y varias otras ciudades estado italianas abandonaron el bando de la República romana.
Aníbal(Hanni-baal, quien goza de la voluntad de Baal)Barca(el rayo).Según algunos, el mejor general que jamás ha existido.
Aunque la batalla no supuso la victoria final cartaginesa en la Segunda Guerra Púnica, se la recuerda como una de los más grandes eventos de táctica militar en la historia, y la más grande derrota de la historia de Roma. Tras recuperarse de las pérdidas de las anteriores batallas y, en concreto, de la batalla del Trebia (218 a. C.) y la batalla del Lago Trasimeno (217 a. C.), los romanos decidieron enfrentarse a Aníbal en Cannas con aproximadamente 87.000 soldados romanos y aliados. Con su ala derecha desplegada cerca del río Aufidus (hoy llamado río Ofanto), los romanos colocaron a su caballería en los flancos y agruparon su infantería pesada en el centro, en una formación con mayor profundidad de lo normal.
Para contrarrestar ese plan, Aníbal utilizó una táctica de tenaza: tras colocar a la infantería, en la que confiaba menos, en el centro, con los flancos compuestos de caballería cartaginesa, sus líneas fueron adoptando una forma de luna creciente, haciendo avanzar a sus tropas veteranas de los laterales. En el momento álgido de la batalla, las tropas cartaginesas del centro de la formación se retiraron ante el avance de los romanos y, al avanzar estos, se encontraron sin darse cuenta dentro de un largo arco de enemigos que les rodeaban. Atacados desde todos los flancos y sin vía de escape, el ejército romano fue destruido. Se estima que entre 60.000 y 70.000 romanos murieron o fueron capturados en Cannas, incluyendo al cónsul Lucio Emilio Paulo y a ochenta senadores romanos. Estatua de Aníbal Barca, según representación de François Girardon en 1704, situado en el Patio Puget del Louvre. Aníbal se representa contando los anillos de los soldados romanos tomados en la batalla de Cannas, el 216 a. C.
La estrategia de Aníbal.
Poco después del comienzo de la Segunda Guerra Púnica, el general cartaginés había logrado llegar a Italia cruzando los Alpes durante el invierno y había vencido rápidamente a los romanos en dos grandes victorias, en la batalla del Trebia y la Batalla del Lago Trasimeno. Los romanos, tras sufrir esas pérdidas, nombraron a Quinto Fabio Máximo como dictador romano para que hiciese frente a la amenaza cartaginesa. Fabio se embarcó en una guerra de desgaste contra Aníbal, dedicándose a cortar sus líneas de suministro y rechazando el enfrentamiento en una batalla campal. Esa estrategia, que sería conocida en el futuro como las Tácticas Fabianas, resultó ser muy impopular entre los ciudadanos romanos que, una vez que comenzaron a recuperarse de las victorias cartaginesas, comenzaron también a cuestionar las tácticas de su dictador, que en parte habían permitido reagruparse al ejército cartaginés.[1] La estrategia de Fabio era particularmente frustrante para la mayoría del pueblo romano que deseaba un rápido final de la guerra con Cartago. También se temía que, si Aníbal continuaba arrasando Italia sin oposición, los aliados itálicos comenzaran a dudar de la capacidad de Roma de protegerles y se pasasen al bando del enemigo. Aníbal debió valerse de su ingenio para poder llevar a las puertas mismas de Roma, su ejército compuesto de miles de soldados, caballería ¡y hasta Elefantes africanos de guerra!
Ante esta situación política, el Senado Romano no renovó los poderes dictatoriales a la finalización del mandato, y devolvió el mando del ejército a los cónsules Cneo Servilio Gémino y Marco Atilio Régulo. En 216 a. C., las elecciones consulares finalizaron con la elección de Cayo Terencio Varrón y Lucio Emilio Paulo, que tomaron el mando del ejército que se había reclutado para enfrentarse con Aníbal. El ejército reunido superaba en tamaño a cualquier ejército anterior en la historia romana hasta esa fecha, y sobre su composición Polibio escribió lo siguiente:
"El Senado determinó llevar a ocho legiones al campo de batalla, algo que Roma no había hecho antes, cada legión formada por cinco mil hombres más los aliados. (...) La mayoría de sus guerras se deciden por un cónsul y dos legiones, con su cuota de aliados; y raramente emplean las cuatro al mismo tiempo en un único servicio. Pero en esta ocasión, tan grande era la alarma y el terror de lo que podría suceder, que decidieron enviar no cuatro sino ocho legiones al campo de batalla."
Estas ocho legiones, junto con una estimación de unos 2400 soldados de caballería romana, formaban el núcleo de un inmenso ejército. Estando cada legión acompañada de un número igual de soldados aliados, y con una caballería aliada de unos 4000 hombres, el ejército total que se enfrentó a Aníbal no debía estar muy por debajo de unos 90.000 hombres.
Preparación de los ejércitos.
En la primavera de 216 a. C., Aníbal tomó la iniciativa y asedió y tomó un gran depósito de suministros ubicado en la ciudad de Cannas, en las llanuras de Apulia. Con ello se situó estratégicamente entre los romanos y una de sus principales fuentes de suministro. Polibio comenta que la captura de Cannas «causó una gran conmoción en el ejército romano; pues no sólo se trataba de la pérdida del lugar y de los almacenes, sino del hecho de que con ello se perdía todo el distrito». Los cónsules, decididos a enfrentarse a Aníbal, marcharon al sur en busca del cartaginés.
Tras dos días de marcha se encontraron con él en la ribera izquierda del río Aufidus, y acamparon a seis millas (unos 10 kilómetros) de distancia. Supuestamente, un oficial cartaginés llamado Gisgo hizo un comentario sobre el gran tamaño del ejército romano. Aníbal le contestó «Otra cosa que se te ha pasado, Gisgo, es todavía más sorprendente — que aunque haya tantos de ellos, no hay ninguno de entre todos ellos que se llame Gisgo». El comentario de Aníbal despertó la hilaridad de sus inquietos hombres.
Normalmente cada uno de los dos cónsules dirigiría su parte del ejército, pero dado que los dos ejércitos estaban unidos en uno solo, la ley romana les ordenaba la alternancia diaria en el mando. Parece ser que Aníbal era conocedor de este hecho, y que planeó su estrategia de acuerdo con ello.
Moneda acuñada con la efigie de Aníbal. El padre de Aníbal, Amílcar había conquistado la península Ibérica, y con ello Aníbal obtuvo dos cosas: Las mayores minas de plata conocidas hasta la fecha y los mejores mercenarios, también conocidos hasta la fecha: Los íberos.
El cónsul Varrón, que estaba al mando el primer día, es presentado por las fuentes antiguas como un hombre de naturaleza descuidada y que estaba determinado a vencer a Aníbal. Mientras que los romanos se acercaban a Cannas, una pequeña porción de las fuerzas de Aníbal emboscaron al ejército romano, y Varrón repelió con éxito el ataque continuando el viaje a Cannas. Esta victoria, aunque esencialmente se trató más de una escaramuza sin valor estratégico que de una verdadera victoria militar, disparó la confianza del ejército romano y es posible que la del propio cónsul Varrón.
Paulo, sin embargo, era contrario a proceder al enfrentamiento tal y como se estaba planteando. Al contrario que Varrón, éste cónsul era un hombre prudente y cauteloso, y consideraba que era estúpido luchar en campo abierto contra Aníbal, a pesar de la superioridad numérica de los romanos. Esto tenía sentido táctico, puesto que Aníbal seguía manteniendo su ventaja en el ámbito de las tropas de caballería, en dónde contaba con mayor número de efectivos y de mayor calidad. Sin embargo, y a pesar de sus reticencias, Paulo tampoco consideró acertado retirar al ejército tras ese éxito inicial, y decidió ordenar acampar a dos tercios de su ejército al este del río Aufidus, enviando al resto de sus hombres a fortificar una posición en la ribera opuesta. Un campamento móbil Romano. Los mismos legionarios debían montar y preparar su campamento en un par de horas.
El propósito del segundo campamento era cubrir a las partidas de forrajeadores del campamento principal y poder hostigar las del enemigo. Los dos ejércitos permanecieron en sus localizaciones durante dos días. En el segundo de estos dos días (1 de agosto) Aníbal, conocedor de que Varrón estaría al mando al día siguiente, salió del campamento y ofreció batalla a los romanos. Paulo, sin embargo, rechazó la invitación. En ese momento Aníbal, conocedor de la importancia del agua del río Aufidus para el ejército romano, envió su caballería al campamento de menor tamaño para acosar a los soldados que salían a abastecerse de agua fuera de las fortificaciones. Según Polibio, su caballería dio vueltas sin oposición al campamento romano, creando el caos y cortando el suministro de agua.
De los ejércitos.
Las fuerzas combinadas de los dos cónsules sumaban un total 75.000 soldados de infantería, 2400 de caballería romana y 4000 de caballería aliada, contando únicamente a la porción de tropas que se utilizó en la batalla campal. Además, en los dos campamentos fortificados había otros 2600 hombres de infantería pesada y 7400 de infantería ligera (un total de unos 10.000), por lo que la fuerza total que los romanos llevaron a la guerra equivalía a unos 86.400 hombres. En el otro bando, el ejército cartaginés estaba compuesto aproximadamente por 40.000 hombres de infantería pesada, 6000 de infantería ligera y 8000 de caballería.
A la izquierda un veles o infante ligero, armado con un yelmo, escudo, espada y jabalinas. Los velites romanos se cubrían con una piel de lobo. A la derecha, magnífica ilustración de Jeff Burn (Ed. Salamander books), un triarius (soldado veterano) armado con yelmo, lanza, escudo, espada, greba para la pierna derecha y cota de malla de anillos de hierro. A su lado un hastatus (soldado inexperto) armado con yelmo, espada, escudo, greba para la pierna izquierda, dos pila y un peto cuadrado de bronce que protege el pecho.
El ejército cartaginés estaba compuesto por una amalgama de soldados procedentes de distintas y numerosas regiones. Junto con un núcleo de 8000 libios equipados con armadura romana, luchaban también 8000 íberos, 16.000 galos (de los cuales 8000 permanecieron en el campamento el día de la batalla) y un número desconocido de infantería gaélica. La caballería de Aníbal también tenía distintas procedencias: Había 4000 númidas, 2000 hispanos, 4000 galos y 450 libios y fenicios. Finalmente, Aníbal contaba con unos 8000 hostigadores compuestos por honderos baleares y lanceros de diversas nacionalidades. Todos estos grupos específicos aportaban sus distintas capacidades al ejército cartaginés, siendo su factor unificador la unión personal que cada grupo tenía con el líder del ejército, Aníbal.
"Los leones de Cártago" este era el aspecto de los guerreros de infantería pesada de Aníbal. Su despliegue era parecido a los Macedonios de Alejandro Magno, con una versión un poco más corta de la Sarissa (lanza) Macedonia y una formación en falange. Todos eran mercenarios, su fortaleza y su debilidad al mismo tiempo.
De sus armas.
Las fuerzas de la república utilizaban el tradicional equipamiento militar romano de la época de las Guerras Púnicas, incluyendo el pilum y los hastae como armas, así como los escudos, las armaduras y los cascos tradicionales. En el bando opuesto, los cartagineses utilizaban una gran variedad de equipamientos distintos. Los libios luchaban con las armaduras y el equipamiento tomados de los romanos derrotados en anteriores enfrentamientos; los hispanos luchaban con espadas diseñadas para cortar y ensartar, jabalinas y lanzas incendiarias y se defendían con grandes escudos de forma ovalada; y los galos llevaban espadas largas y pequeños pero resistentes escudos ovalados.
La caballería pesada cartaginesa llevaba dos jabalinas y una espada curva, así como una fuerte armadura. La caballería númida, más ligera, no utilizaba armadura y sólo llevaba un pequeño escudo, jabalinas y una espada. Por último, los hostigadores que actuaban como infantería ligera estaban armados con hondas o con lanzas y, de éstos, los honderos baleares (famosos por su puntería con esa arma) llevaban hondas cortas, medias y largas, aunque no llevaban ningún equipamiento de carácter defensivo. Los lanceros sí que llevaban escudos, jabalinas, y posiblemente espada o, al menos, una lanza diseñada para ensartar a corta distancia.
Los jinetes númidas eran caballería ligera africana y eran utilizados para acosar a las tropas de a pie por la espalda, de preferencia atravesándolos con sus jabalinas. Al ser caballería ligera eran inalcanzables por la infantería. Fueron los predilectos de Escipión el africano.
La caballeria pesada ibérica era la tropa en la que Aníbal invirtió más tiempo y dinero, pero en Cannae le rindió frutos. Ya que ésta inflexible unidad hizo huir primero a la caballería pesada Romana, luego a la ligera y al fin volvieron a rematar a la infantería Romana por la espalda. Jinete romano de la época de Cannas (216 a.C.) armado con escudo redondo (aquí no aparece), yelmo, lanza, espada griega y cota de malla.
GLADIUS HISPANIENSIS o "espada española". Fue en la Segunda Guerra Púnica cuando los romanos tuvieron que vérselas con esta formidable espada que portaban los infantes Hispanos de Aníbal. De la espada española se ha dicho que ninguna otra arma ha matado a más hombres a lo largo de la Historia hasta la llegada de las armas de fuego. Y es cierto. La espada española causó más muertes en sus 400 años de historia que todas las armas juntas en todas las guerras durante la Edad Media.
De las tácticas
El despliegue convencional de los ejércitos en aquella época consistía en situar a la infantería en el centro de la formación, colocando a la caballería en las dos «alas» o flancos laterales. Los romanos siguieron con este sistema de despliegue de forma muy fiel, aunque añadieron una mayor profundidad a su formación mediante la colocación de muchas cohortes, en lugar de optar por dar mayor espacio a su infantería. Posiblemente los comandantes romanos esperaban que esta concentración de fuerzas permitiese romper rápidamente el centro de la línea enemiga. Varrón sabía que la infantería romana había logrado romper el centro de la formación cartaginesa en la batalla del Trebia, y su intención era recrear esto a mayor escala.
Los princeps se colocaron inmediatamente detrás de los hastati, preparados para empujar hacia adelante en cuanto comenzara el contacto con el enemigo, y asegurando con ello que los romanos presentaran un frente sin huecos. Polibio escribió que «los manípulos estaban más cercanos los unos a los otros, los intervalos eran más cortos, y los manípulos mostraban una mayor profundidad que frente». A pesar de superar ampliamente a los cartagineses en cuanto a número de tropas, este despliegue suponía en la práctica que las líneas romanas tuvieran aproximadamente la misma longitud que la de sus oponentes
La legión en orden de batalla y lista para enfrentarse al enemigo. Contando, que cada legionario necesitara 1 metro para desenvolverse manejando el escudo y la espada con comodidad, la legión formada tendría un frente de combate de unos 400 metros de longitud. Si era necesario comprimir ese frente sólo había que juntar filas.
La imagen final que ofrecía el ejército romano mantenía por tanto el estilo clásico. En líneas perpendiculares al río, los romanos presentaban dos bloques en líneas cerradas, el de la infantería ligera delante y el de la pesada detrás. A su derecha, junto al río, la caballería romana y en el flanco izquierdo la caballería compuesta por aliados de Roma.
Desde el punto de vista del cónsul Varrón, Aníbal parecía tener poco espacio para maniobrar y ninguna posibilidad de retirada, debido a su elección de desplegarse con el río Aufidus a su retaguardia. Varrón pensaba que cuando fuesen presionados por la superioridad numérica del ejército romano, los cartagineses caerían hacia el río y, sin sitio para maniobrar, cundiría el pánico. Por otro lado, Varrón había estudiado las últimas victorias de Aníbal, en las que sus victorias se habían producido en gran parte gracias a una serie de subterfugios del general cartaginés. Debido a esto, Varrón buscó una batalla en campo abierto, en el que no hubiera posibilidad de que tropas ocultas preparasen una emboscada.
Formación que llevó a Roma a tantas victorias: Los velites (jabalineros sin armadura, en primera línea lanzaban sus proyectiles y luego escapaban). Luego quedaban como carne cañón los Hastati, quienes tenían un pilum para lanzar y luego peleaban con lanza ó espada, eran novicios de 18 a 25 años con armadura ligera. Después venían los princeps, quienes eran de mediana edad (25 a 30 años) y poseían un escudo (scutum) y armadura pesada. Y en última línea venían los triarii, quienes eran los veteranos (35 años y más). Los cuales poseían el mejor y más lujoso equipamento, destacándose por sus tres plumas en el yelmo. Los equites eran la caballería y eran personas que pertenecían a una casta especial. El "Ordo Equester".
Aníbal también formó su tropa en dos líneas, pero no las hizo compactas. Las desplegó con el centro apuntando ligeramente al centro romano, basándose en las cualidades particulares de lucha que cada unidad poseía, y teniendo en cuenta tanto sus fortalezas como sus debilidades para el diseño de su estrategia. Colocó a los íberos, galos y celtíberos en el centro, alternando la composición étnica de las tropas de la línea del frente. El centro de Aníbal lo componían sus tropas íberas más disciplinadas, mientras que detrás de éstos se situaban los galos, con menor grado de disciplina. La infantería púnica de Aníbal se posicionó en las alas, justo en el extremo de su línea de infantería.
Se suele pensar erróneamente que las tropas africanas de Aníbal estaban armadas con picas, teoría aportada por el historiador Peter Connolly. En realidad, las tropas libias llevaban lanzas más cortas incluso que las de los triarii romanos. Su ventaja, por tanto, no eran las picas, sino la experiencia de su infantería, muy veterana tras tantas batallas, que permaneció cohesionada y atacó los flancos romanos. Una visión similar tenían las confundidas tropas romanas avanzando contra el débil centro compuesto por celtas é íberos.
Asdrúbal dirigía a la caballería íbera y celtíbera del ala izquierda del ejército cartaginés (ubicada al sur, cerca del río Aufidus). Tenía a su mando a 6500 hombres, mientras que Janón estaba al frente de 3500 hombres de caballería númida ubicados en el ala derecha. La fuerza de Asdrúbal fue capaz de derrotar rápidamente a la caballería romana ubicada al sur, atravesar la retaguardia de la infantería y enfrentarse también a la caballería aliada romana que estaba luchando con los númidas. Las fuerzas combinadas de Asdrúbal y Janón dispersaron a la caballería romana, lo que les permitió acosar a la infantería desde la retaguardia.
Aníbal colocó a su caballería, compuesta principalmente de caballería hispana y de caballería ligera númida, esperando que pudieran derrotar rápidamente a la caballería romana de los flancos y que girasen para atacar a la infantería desde la retaguardia, mientras ésta intentaba atravesar el centro de la formación cartaginesa. Sus veteranas tropas africanas atacarían entonces desde los flancos en el momento crucial y rodearían al ejército romano.
Tras rodearles, se produjeron una serie de factores que favorecieron la victoria cartaginesa. En primer lugar, en lugar de enfrentarse a una dura línea de triarii veteranos que normalmente se ubicaban en la retaguardia, la caballería se encontró con los hostigadores velites, que estaban en plena retirada a través de las líneas tras haber hecho su labor de hostigamiento. Esto permitió a los cartagineses acabar estratégicamente con los líderes de las centurias a la vez que creó una gran confusión entre los hastati. Esta confusión fue también alimentada por el bombardeo con proyectiles que estaba recibiendo el ejército romano: este bombardeo, si bien sólo producía heridas leves, hacía que los laterales del ejército romano tratasen de refugiarse acercándose al centro de la formación, lo cual provocó una situación en la que las tropas romanas estaban demasiado cercanas las unas a las otras como para poder utilizar con efectividad sus armas, incrementando el número de bajas.
La Batalla en todo su apogeo, muerte, gritos y ruidos metálicos atronadores. ¿Quién dice que el infierno no existe?
Aníbal no se sentía impedido por su posición en contra del río Aufidus. Por el contrario, supuso una factor principal de su estrategia: el río protegía sus flancos de ser superados por el ejército más numeroso de los romanos y la existencia de esa barrera natural implicaba que la única vía de retirada de los romanos era su flanco izquierdo. Además, las fuerzas cartaginesas habían maniobrado de forma que los romanos estuviesen mirando al este, con lo que no sólo recibían en la cara el sol de la mañana, sino que los vientos del sudeste arrojaban tierra y polvo sobre sus caras a medida que se aproximaban al campo de batalla. Se puede decir, por tanto, que el despliegue de tropas realizado por Aníbal, basado en su percepción y entendimiento de las capacidades de sus tropas, resultó decisivo en la batalla.
El despliegue
A medida que los ejércitos avanzaban uno hacia el otro, Aníbal fue extendiendo de forma gradual el centro de su línea. Tal y como describe Polibio:
“Tras desplegar a su ejército al completo en una línea recta, tomó a varias compañías de celtas y de hispanos y avanzó con ellas, manteniendo al resto en contacto con estas compañías, pero quedándose atrás de forma gradual, para conseguir una formación en forma de luna creciente. La línea de compañías de flanqueo iba estrechándose cada vez más a medida que se prolongaba, siendo su objetivo utilizar a los africanos como fuerza de reserva y comenzar la lucha con los celtas y los hispanos.”
La falcata Ibérica. En todo el Mediterráneo se admiraba la calidad de estas armas, fabricadas con un mineral de hierro de altísima pureza. Su flexibilidad era tal que los maestros armeros la colocaban sobre sus cabezas doblándolas hasta que la punta y la empuñadura tocaban sus hombros. Si la espada volvía a su posición recta al soltarla de golpe era una obra de arte, si no se fundía para volver a fabricarla. Era de ascendencia griega.
Polibio describe un centro cartaginés muy débil, desplegado en curva con los romanos en el centro y las tropas africanas en los flancos y en formación diagonal. Se cree que el propósito de esta formación era romper el impulso frontal de la infantería romana y retrasar su avance hasta que se produjesen otros acontecimientos que permitiesen a Aníbal desplegar su infantería africana de la forma más efectiva posible. En cualquier caso, algunos historiadores han tachado a este relato de fantasioso, y comentan que la curvatura del ejército cartaginés se pudo deber, o bien por la curvatura natural que se produce cuando una línea de infantería avanza, o bien a la propia reacción del ejército cartaginés al enfrentarse al choque con el pesado centro de infantería romana.
El comienzo de la batalla, al parecer los romanos muy ordenados y superiores tienen la ventaja y los Cartagineses se repliegan.
Cuando los ejércitos se encontraron, la caballería se lanzó en un fiero ataque sobre el ejército romano. Polibio nos describe la escena comentando que «cuando los caballos hispanos y celtas del ala izquierda colisionaron con la caballería romana, la lucha que se produjo fue verdaderamente barbárica». La caballería cartaginesa rápidamente venció a la inferior caballería romana del flanco derecho y les sobrepasaron. En ese momento, una porción de la caballería se dividió del ala izquierda y dio un rodeo atravesando la retaguardia romana hacia el flanco derecho, en dónde atacó a la caballería romana de ese flanco desde la retaguardia. Éstos, siendo atacados desde los dos frentes, se dispersaron rápidamente ante el ataque cartaginés.
Exterminio del ejército romano.
Por otro lado, mientras que los cartagineses derrotaban a la caballería romana, los dos ejércitos principales, compuestos por la infantería de ambos bandos, avanzaron el uno contra el otro en el centro del campo de batalla. Para poder entender bien la batalla, es necesario detenerse a examinar las duras condiciones a las que estaban sometidos los soldados de infantería romanos, y que hacían que la batalla fuese especialmente difícil para ellos: A medida que los romanos avanzaban, el viento del este soplaba hacia ellos, arrojando polvo sobre sus caras y obstaculizando su visión. En este aspecto, es importante tener en cuenta que los dos ejércitos levantaban mucho polvo al desplazarse, lo que amplificaba el efecto del viento. Además del polvo, otro factor importante de la batalla fue la falta de sueño de las tropas: debido a la distancia entre los campamentos y el campo de batalla, es muy posible que ambos ejércitos se hubiesen visto obligados a dormir muy poco tiempo. En particular, los romanos sufrían la falta de una buena hidratación previa a la batalla, causada por el ataque de Aníbal a su campamento el día anterior que les había impedido suministrarse del río. Por último, la masiva cantidad de tropas suponía un tremendo estruendo de fondo, lo cual era psicológicamente muy duro para los hombres de la formación.
Los cartagineses dispusieron una línea con unos 800 honderos baleares para intentar frenar el avance de las tropas romanas, pero no tuvo éxito. Cuando ambos ejércitos estaban uno en frente de otro se inició una auténtica lluvia de lanzas entre los hostigadores. Tras ese inicio comenzó la batalla cuerpo a cuerpo.
Los temidos honderos baleares, desde niños se adiestraban en el manejo de la honda, no recibiendo el pan si no han acertado antes a darle con ella. Llevaban tres hondas alrededor del pelo y una lanza endurecida al fuego
Aníbal se colocó junto con sus hombres en el débil centro de la formación, y les hizo desplazarse en una retirada controlada. Conociendo la superioridad de la infantería romana, Aníbal dio instrucciones para esta retirada, creando un semicírculo cada vez más estrecho que iba rodeando a las fuerzas romanas. Los romanos empujaron en su ataque y el centro de Aníbal cedió terreno, curvándose hacia atrás, ocupando el centro romano el espacio desalojado por el centro cartaginés. Con ese movimiento, Aníbal convirtió la fuerza de la infantería romana en una debilidad: A medida que las tropas avanzaban, el grupo de tropas romanas comenzaban a perder cohesión debido a que los soldados comenzaban a empujar los unos contra los otros hasta que llegaron a situarse tan próximos los unos a los otros que no tenían espacio ni para maniobrar con sus armas. Además, en su intento de romper cuanto antes la línea de tropas gálicas e hispanas, los romanos habían ignorado (puede que también debido al polvo) a las tropas africanas que se habían colocado sin oposición en los extremos de la formación cartaginesa. La caballería cartaginesa, por su parte, ya había conseguido eliminar a la caballería romana de los dos flancos, y cargó contra el centro de la formación romana desde la retaguardia.
Carga de los jinetes cartagineses sobre los extenuados legionarios romanos, el colmo de la desesperación cundió en este momento. Los trajes están mal históricamente pero pico, se entiende.
El ejército romano, con sus flancos eliminados, formó una cuña que iba introduciéndose cada vez más dentro del semicírculo cartaginés, metiéndose de lleno en una ubicación en la que la infantería africana controlaba ambos flancos. En este momento, Aníbal ordenó atacar a su infantería africana, rodeando por completo a los romanos en lo que se convertiría en el primer ejemplo bélico conocido de movimiento de tenaza.
Cuando la caballería cartaginesa atacó a los romanos por la retaguardia y las tropas africanas asaltaron la formación desde las alas, el avance de la infantería romana quedó detenido bruscamente. Los romanos estaban atrapados, y sin vía de escape. Polibio comenta que, «a medida que las tropas del exterior eran masacradas, los supervivientes se veían forzados a retirarse hacia el centro y agruparse más, hasta que finamente todos murieron en el lugar en el que se encontraban».
El ejército romano fue envuelto, rodeado y rematado por la caballería enemiga.
Los Cartagineses, al poner a sus tropas más débiles al centro (celtas) hicieron que su línea colapsara, pero jamás se rompiera, debido a la disciplina que tenían éstas.
Los legionarios estaban aterrorizados. No podían ni siquiera alzar los escudos para defenderse, ni podían desenvainar sus espadas. En ese momento la falange ibera avanzó hacia el cerco para atacar por los flancos a los romanos. Los iberos que habían retrocedido, gracias a sus cortas pero mortales espadas hicieron una masacre entre las filas enemigas. Tras esta batalla los romanos, impresionados por la eficacia de la espada ibera, adoptarían una similar para sus tropas (el conocido como gladius hispaniensis).
Aníbal, viendo que su plan estaba resultando en una victoria casi total y necesitando todavía consolidar sus logros, y tomar únicamente a aquellos prisioneros que estuviesen dispuestos a cambiar de bando en la guerra, ordenó a sus hombres que mutilasen rápidamente a los enemigos supervivientes. Más adelante, cuando ya no había soldados romanos con capacidad de resistencia al enemigo, procederían a masacrar a los romanos sin obstrucción alguna.
Tito Livio describe lo siguiente: “Había tantos miles de romanos yaciendo (...) Algunos, con sus heridas, agravadas por el frío de la mañana, se levantaban, y a medida que se levantaban cubiertos de sangre de entre la masa de masacrados, eran sobrepasados por el enemigo. Otros fueron encontrados con sus cabezas enterradas en la tierra, en agujeros que habían excavado; habiendo con ello, parece, creado sus propias tumbas, en las que se habían asfixiado ellos mismos.”Fueron masacrados casi seiscientos legionarios por minuto hasta que la oscuridad trajo su fin al derramamiento de sangre. Sólo 14.000 hombres lograron escapar, la mayoría de los cuales habían logrado abrir una vía de escape hacia la cercana ciudad de Canusium. Al final del día, de las tropas iniciales romanas compuestas por 87.000 hombres, sólo habían sobrevivido alrededor de uno de cada seis hombres.
Animación de la insuperable táctica que Anibal cocinó poco a poco para llevar a la perdición a los valientes, ordenados, disciplinados y estúpidos Romanos.
Bajas
Aunque la cifra exacta de bajas probablemente nunca llegue a conocerse, Tito Livio y Polibio nos ofrecen unas cifras según las cuales murieron entre 50.000 y 70.000 romanos y entre 3000 y 4500 fueron hechos prisioneros. Entre los muertos se encontraba el propio Lucio Emilio Paulo, así como los dos cónsules del año precedente, dos cuestores, veintinueve de los cuarenta y ocho tribunos militares y unos ochenta senadores (en una época en la que el Senado romano estaba compuesto tan sólo por unos 300 hombres, por lo que la cifra constituye entre un 25 y un 30% del total). Otros 8000 hombres de los dos campamentos romanos y de los poblados vecinos se rindieron al día siguiente (después de que la resistencia se cobrara todavía más víctimas, aproximadamente 2000).
Finalmente, puede que más de 75.000 romanos de una fuerza original de 87.000 resultasen muertos o capturados, totalizando más del 85% del ejército total. De los que participaron en la batalla, puede que el 95% de los romanos y aliados muriesen o fueran capturados. Se perdieron más vidas romanas en Cannas que en cualquier otra batalla posterior, exceptuando quizás la batalla de Arausio del año 105 a. C. [ Además, Cannas es la segunda batalla con mayor porcentaje de bajas de toda la historia de Roma, situándose sólo por detrás de la batalla del bosque de Teutoburgo (año 9 d. C.).
Por su parte, los cartagineses sufrieron 16.700 bajas, la mayoría de ellas de celtíberos e íberos. De éstas, 6000 fueron mortales: 4000 celtíberos, 1500 íberos y africanos y el resto de caballería.
La cifra total de bajas en la batalla, por tanto, excede de 80.000 hombres. En la época en que se produjo, Cannas posiblemente fue la segunda batalla con más bajas de la historia conocida, por detrás de la batalla de Platea (comparándola con las cifras que sobre la batalla de Platea ofrece Heródoto y que son consideradas exageradas por muchos historiadores modernos), si bien en Platea la mayoría de las bajas no se produjeron en el transcurso de la propia batalla, sino que ocurrieron en la persecución del ejército persa tras su derrota. Hasta las invasiones mongolas, 1500 años después, la batalla de Cannas estuvo entre las diez batallas más costosas en término de vidas humanas de la historia, e incluso hoy en día todavía permanece dentro de las cincuenta batallas más letales de la historia.
Como comentario final puedo aportar que los muertos de la batalla de Cannas fueron superiores a todos los muertos que tuvieron los estadounidenses durante toda la guerra de viet-nam. ¡Y en un sólo día!
Aspecto actual de Cártago. La tercera guerra púnica, liderada por Publio Cornelio Escipión Emiliano, acabó tras un asedio de tres años de duración en el que finalmente los romanos lograron romper las murallas de Cártago, la saquearon, y procedieron a quemarla por completo hasta sus cimientos, luego se arrojó sal para que nada creciera sobre esta odiada y temida tierra. Los habitantes supervivientes fueron vendidos como esclavos. De aquí el dicho de "Ganó la batalla, pero no la guerra"
Como acostumbrado bonus les traigo El tema Raining blood, tocado por una banda fetiche: Vader. Si, señor ese día del 216 A.C. si que llovió sangre.
Acá les dejo una simulación de como fue la batalla con el motor gráfico del insuperable Rome: Total War y la ayuda de los gringos de discovery channel.
Segunda parte de la misma gueá. Vae victus legionarios!
No vamos a decir nada nuevo. La propaganda no es y no puede ser más que la repetición continua, incansable, de aquellos principios que deben servirnos de guía en la conducta que hemos de seguir en las varias contingencias de la vida. Expondremos, pues, con palabras más o menos diferentes, pero con un fondo constante, nuestro socialismo-anarquismo revolucionario.
Creemos que la mayor parte de los males que afligen al ser humano dependen de la mala organización social y que las personas, queriendo y sabiendo, pueden destruirlos. La sociedad actual es el resultado de las luchas seculares libradas por las personas. No comprendiendo las ventajas que podían haber obtenido de la cooperación y de la solidaridad, viendo en todos sus semejantes -excepto en los más cercanos a ellos por el vínculo de la sangre- competidores y nada más que competidores, cuando no enemigos, han procurado acaparar, cada uno para sí, la mayor cantidad posible de goces, sin preocuparse de los intereses de los demás.
Errico Malatesta (* 14 de diciembre de 1853 Santa Maria Maggiore, Campania, Italia — 22 de julio de 1932, Roma), es uno de los grandes teóricos del anarquismo moderno y con él podemos decir que se cierra la etapa de los clásicos anarquistas (junto a Pierre-Joseph Proudhon, Mijaíl Bakunin, Benjamin Tucker y Piotr Kropotkin).
Dada esta lucha, naturalmente, deberían salir vencedores los más afortunados, sometiendo y oprimiendo a los vencidos de modos diversos y múltiples. Mientras el ser humano no fue capaz de producir sino lo que necesitaba para su sostén, los vencedores no pudieron hacer otra cosa que matar al vencido y apoderarse de los productos por éste cosechados.
Más tarde, cuando con el descubrimiento del pastoreo y de la agricultura una persona pudo ya producir más de lo que necesitaba para vivir, los vencedores encontraron más ventajas en reducir a los vencidos a la esclavitud y hacerles producir para ellos, para sus dueños. Más tarde aún, los vencedores se dieron cuenta de que era más cómodo, más productivo y más seguro explotar el trabajo ajeno con otro sistema: el de retener la propiedad exclusiva de la tierra y de todos los medios de trabajo y dejar nominalmente libres a los despojados, los cuales, no teniendo ya medios para vivir, se veían obligados a recurrir a los propietarios y a trabajar para éstos, en las condiciones que éstos imponían.
De tal modo, poco a poco, gradualmente, a través de una red complicadísima de luchas de todo género -invasiones, guerras, rebeliones, represiones, concesiones arrancadas, asociaciones de vencidos unidos para la defensa y de vencedores unidos para la ofensa- se ha llegado al estado actual de la sociedad, en el cual unas cuantas personas poseen hereditariamente la tierra y toda la riqueza social, mientras la gran mayoría de los individuos, desheredada de todo, se ve oprimida y explotada.
De este estado de cosas depende la situación miserable en que generalmente se encuentran los trabajadores y, además, todos los males que de la miseria se derivan: ignorancia, delitos, prostitución, miseria física, abnegación moral y muertes prematuras. De este estado de cosas depende la constitución de una clase especial -el gobierno- que provista de medios materiales de represión, tiene la misión de legalizar y defender a los propietarios contra las reivindicaciones de los proletarios, sirviéndose además de esta fuerza para crearse para sí ciertos privilegios y para someter, cuando puede, hasta a la misma clase propietaria. De este estado de cosas depende que otra clase -el clero- se haya convertido en la ayuda más eficaz para la perpetuación de la injusticia, ya que procura persuadir a los oprimidos para que soporten dócilmente al opresor, trabajando de paso, como la clase gubernamental, al propio tiempo que por el interés de los propietarios, por sus propios intereses. De este estado de cosas depende la formación de una ciencia oficial que es, en todo aquello que puede servir a los dominadores, la negación de la verdadera ciencia. De este estado de cosas depende el espíritu patriótico, los odios de raza, las guerras y la paz armada, más desastrosa que todas las guerras. De este estado de cosas depende el amor convertido en tormento o en objeto vil de mercado. De este estado de cosas depende el odio más o menos intenso, la rivalidad, la desconfianza, la incertidumbre y el miedo que reina en la relación de todas las personas.
Este estado de cosas es el que nosotros, anarquistas, queremos cambiar radicalmente. Puesto que todos esos males que hemos mencionado son consecuencia de la lucha entre las personas, de esa búsqueda del bienestar individual efectuada por cuenta propia y contra todos, queremos remediarlos sustituyendo al odio con e amor, a la competencia con la solidaridad, a la búsqueda exclusiva del propio bienestar con la cooperación fraterna para el bienestar de todos, a la opresión y a la imposición con la libertad, a la mentira, cualquiera que sea su índole, religiosa o pseudocientífica, con la verdad.
Para realizar ese cambio creemos preciso proceder a:
1.- Abolición de la propiedad privada de la tierra, de las materias primas y de los instrumentos de trabajo, con el fin de que nadie pueda tener el modo de vivir explotando el trabajo ajeno y de que, teniendo todos los hombres garantizados los medios de producir y de vivir, puedan ser verdaderamente independientes y puedan asociarse con los demás libremente, conforme a las propias simpatías y con el propósito de colaborar en el interés de todos.
2.- Abolición del gobierno y de todo poder que pueda dictar leyes e imponerlas a los demás, es decir, abolición de las monarquías, de las repúblicas, de los parlamentos, de los ejércitos, de los policías, de las magistraturas y de todas las demás instituciones dotadas de medios coercitivos.
3.- Organización de la vida social mediante la obra de asociaciones libres, de federaciones de productores y de consumidores hechas y edificadas a tenor de la voluntad de sus componentes, guiados por la ciencia y la experiencia, y libres de toda imposición que no derive de las necesidades naturales, a las cuales, vencido el ser humano por el sentimiento de la misma necesidad inevitable, voluntariamente se somete.
4.- Garantizar, señaladamente, los medios de vida, desarrollo y bienestar de los niños y de todos los que no estén en estado de proveer a sus necesidades.
5.- Hacer la guerra a todas las mentiras, aunque se oculten bajo el manto de la ciencia y procurar la instrucción científica, hasta en su más elevado grado, para todas las personas.
6.- Acabar con el patriotismo, aboliendo las fronteras y trabajando por la confraternización de todos los pueblos.
7.- Reconstruir la familia de modo que resulte de la práctica del amor, libre de todo vínculo legal, de toda opresión económica o física, de todo prejuicio religioso. Estos son los remedios que ofrece nuestro ideal. Estos son los remedios que deseamos ver realizados.
Pero no basta con desear una cosa. Si verdaderamente se quiere obtenerla, es necesario emplear los medios adecuados para su realización. Estos medios existen, sin duda, y no son, de ningún modo, arbitrarios. Se derivan, naturalmente, del fin a que se tiende y de las circunstancias en las que se lucha, de modo que, si no nos engañamos en su elección, llegaremos a los fines que nos proponemos. Si llegamos a otro fin, opuesto al que deseamos, ello obedecerá, como consecuencia natural, necesariamente a que los medios escogidos no eran los adecuados. El que se pone en camino y se equivoca, no va adonde quiere, sino allí a donde conduce el camino que recorre.
MALATESTA: Escritos. Fundación Anselmo Lorenzo (fragmento)
Como siempre les traigo unas papitas musicales con ideas destructoras de ideologías y tímpanos:
Primero La Polla con No somos nada. Puro resentimiento y odio antiestatista.
Luego les tenemos Maldita televisión (y con karaoke, pa' los duros de oído).
También le tenemos a Kortatu con Sarri sarri (subtitulado). ¡euskadi herri batasuna! ¡Fuego a las cárceles!
La letra fue escrita en 1985 a raíz de la fuga de la prisión de Martutene (Guipúzcoa), el 7 de julio de ese año, de dos presos condenados por su pertenencia a ETA, escondidos en sendos altavoces tras un concierto del cantante Imanol Larzabal. Se trataba de Iñaki Pikabea, Piti, y de Joseba Sarrionandia, Sarri, este último escritor de renombre en el campo de la literatura vasca cuyo apodo da título a la canción.
Y como gran finale Los Fiskales Ad Hoc con Fiesta. una crítica a la poca solidaridad y a la polarización política que hay acá en Chile.
Desde el rancho Santa Elena, en la ciudad fronteriza de Matamoros, México, Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino... pero el lugar no era sólo un centro de distribución de drogas. En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante unos rituales de Palo Mayombe, un culto afroamericano. Los "narcosatánicos" habían convertido el rancho en una verdadera casa de los horrores.
El 9 de abril de 1989, la policía mexicana detiene en un rutinario control la camioneta que conducía David Serna Valdez, de veintidós años, a la altura del kilómetro 39 de la carretera de Matamoros a Reynosa en el rancho Santa Elena.
En ella se encuentran restos de marihuana y una pistola calibre 38, por lo que el joven conductor es detenido. Tras unas horas de interrogatorio confiesa que pertenecía a una secta de "magia negra" y que utilizaban el rancho para realizar sus sacrificios rituales con seres humanos, además del narcotráfico.
Estas sorprendentes confesiones obligan a la policía a registrar el rancho, hallando allí otros ciento diez kilos de marihuana... y algo macabro: un caldero de hierro de hedor pestilente que contenía sangre seca, un cerebro humano, colillas de cigarros, 40 botellas vacías de aguardiente, machetes, ajos y una tortuga asada. Alrededor de la casa, una fosa común con doce cadáveres descuartizados, a los que les habían extirpado el corazón y el cerebro en algún extraño ritual.Entre ellos se hallaba el cuerpo de Mark Kilroy, un estudiante de medicina desaparecido en marzo de 1989 al que habían amputado las dos piernas y extirpado el cerebro, y con parte de cuya columna vertebral el líder del grupo se había fabricado un alfiler de corbata que le servía de amuleto.
Los agentes de la policía judicial detienen a un grupo de personas implicadas, quienes confiesan haber matado a esos individuos por orden del Padrino Adolfo de Jesús Constanzo, de veintisiete años de edad e hijo de un americano y una cubana practicante de la Santería y Palo Mayombe, en cuyas artes mágicas había sido iniciado desde que tenía tres años. En 1980, Constanzo comienza a vender sus servicios como mayombero en Miami, trasladándose posteriormente a México en donde tiene un gran éxito con sus trabajos de magia negra. Su excelente reputación entre las altas esferas le sería debida a los poderes mágicos que le eran atribuidos, al misterio que continuamente le rodeaba y a su carismática personalidad. Los rituales de purificación o limpias (ceremonias para limpiar malas energías negativas) y de protección, le proporcionan de ocho mil a cuarenta mil dólares entre sus clientes, la mayoría, importantes personalidades americanas.
Parafernalia que utilizaban los de la secta para ejecutar los rituales de palo Mayombe
Uno de los titulares aparecidos en la prensa mexicana, el cerco de su búsqueda se iba estrechando. Ávido por obtener más poder comienza a efectuar sacrificios en sus rituales, para dar mayor sensacionalismo y espectáculo, siempre ayudado por una joven divorciada que se convertiría en su musa y amante, la estudiante norteamericana de veinticuatro años Sara Villarreal Aldrete.Sara se convierte en gran sacerdotisa del culto y participa activamente en todas las sangrientas ceremonias, además de reclutar a nuevos miembros y explicarles las actividades de la secta.
Desenterrando los restos en el rancho del "padrino de matamoros"
Adolfo convence a los demás adeptos que serán completamente invulnerables a las balas y que tendrán el poder de hacerse invisibles si siguen al pie de la letra sus instrucciones: confeccionar una ganga o caldero mágico con unos ingredientes especiales, además de secretos, en los ritos de Palo Mayombe, como son la sangre y algunos miembros humanos mutilados, preferentemente cerebros de criminales o locos, a ser posible de hombres de raza blanca, pues supuestamente éstos son más influenciables por el verdugo (para el asesino la tortura a la víctima es un factor muy importante, pues el alma de la víctima debe aprender a temer a su verdugo por toda la eternidad con el fin de hallarse para siempre sujeta a él). Sara Villareal principal complice de Constanzo.
Capilla donde se practicaron los riuales de sacrificio y antropofagia, antes descritos
El rito termina cuando los participantes beben la sopa del caldero formada con la sangre de la víctima, su cerebro y los demás elementos que completan la siniestra ganga... lo cual les dará todo el poder que los criminales deseen. Los detenidos revelaron además la existencia de otras sedes del grupo en otras ciudades mexicanas, en las que se descubrieron más delegaciones y sucedieron una serie de aprehensiones.
A partir de ese momento más de trescientos policías participan activamente en la búsqueda de Constanzo y sus seguidores más próximos: Sara Aldrete, Alvaro de León Valdez, Omar Francisco Orea y Martín Quintana, quienes emprenden una huida durante tres semanas por todo México.Constanzo intenta negociar con las autoridades mexicanas amenazando con revelar todos los nombres de los personajes conocidos que participan en su culto, pero esto pesa poco comparado con la atrocidad de sus crímenes y la policía se muestra intransigente. Dichas negociaciones se mantuvieron en secreto durante mucho tiempo, por lo que más tarde saldría a la luz pública: que numerosos policías habrían estado implicados en la secta.Sintiendo que el fin de sus crímenes estaba cerca, Adolfo y sus cómplices se refugian en una mansión de las más lujosas del Obispado de Monterrey, protegida con un circuito cerrado con seis cámaras que vigilaban el jardín y accesos a la vivienda.
Mientras éstos eran perseguidos, las detenciones en distintas ciudades con narcosatánicos se multiplicaban. Finalmente, el 6 de mayo son descubiertos en el Distrito Federal por algunos agentes de la policía judicial que se hallaban registrando la zona y, sintiéndose acorralados, los cómplices del Padrino comienzan a dispararles desde la ventana de un edificio ubicado en la calle Río Sena de la Ciudad de México. Al momento se presentan varias patrullas de refuerzo que pueden acercarse y llegar hasta el cuarto piso, desde donde disparaban. Dentro se encontraban Constanzo y los demás, quienes habían hecho un pacto de suicidio mutuo si no lograban deshacerse de los policías. Al ver Constanzo la gran cantidad de agentes que les rodeaban y ganaban terreno a cada paso, desesperado, ordena a su compañero Valdez que le dispare con una ametralladora que le tiende, y Quintana, fiel a su líder decide suicidarse con él. Ambos se meten en un armario ordenando disparar a Valdez. Instantes después son detenidos sólo tres supervivientes, contabilizándose unos quince seguidores fieles de estos sangrientos cultos.
Los gringos de Discovery opinan que Adolfo de Jesús es el Número 22 de los más malos. Yo opino que debería estar más arriba por la crueldad y beneficio que obtuvo este muchacho.
Según las aterradoras declaraciones de Sara a la policía, desde que conoció a Constanzo mantuvo una doble vida comportándose como una chica normal con sus amigos y familia, y como una fría asesina por otro. Ella misma llegó a torturar a algunas víctimas, entre ellas Gilbert Sosa, un traficante de drogas. Constanzo y Quintana, ambos se suicidaron antes de ser detenidos. Delante de los demás miembros del culto ordenó que se le colgase del cuello, con las manos libres para que pudiese sobrevivir agarrándose a la cuerda. Luego lo sumergió en un barril de agua hirviendo, mientras le arrancaba los pezones con unas tijeras.Confesaría además otros crímenes brutales, como en el que uno de los miembros de la secta mantiene a la víctima con vida después de haberle cortado el pene, las piernas y los dedos de las manos. Le abre el pecho de un machetazo y le agarra el corazón sin desprenderlo, lo muerde a dentelladas mientras el moribundo lo mira agonizante.
Más tarde negaría su participación en los desquiciados rituales, asegurando que el Padrino la retuvo contra su voluntad al haberse descubierto la matanza de Matamoros. En la actualidad Sara Aldrete Villarreal purga una pena de cincuenta años por homicidio, sin siquiera sabe que su historia ha inspirado la "Perdita Durango" de Alex de la Iglesia, película estrenada en septiembre de 1997.
Como comentario final quiero poner una letra de Brujería que narra un sacrificio al Diablo como dios manda, ¿o no?
Brujeria: Sesos Humanos
Quiero adictos, robachicos, to madre
En la fiesta de brujos, los sacrificios son humanos
Ya saben que hacer soldados babosos
Traeme la cena o te hago caldo
Una sopa de sesos y sangre
Son mortales debiles - soy brujo poderoso
El rey Lucifer me manda a comer
Una sopa de sesos humanos
Diez brujos sentados con panzas ardiendo
Pa' el hambre satanica hay un remedio
Son mortales debiles - soy el brujo poderoso
Con drogas te traen - con machete caen
El padre obscuro me manda a comer
Sesos humanos!!!!
El alcalde, el presidente, el cardinal
Con huesos de gato y cabellos christianos
Unas de judio y agua exudsado
Sesos humanos y fruta de virgen
La hora de la cena ya esta aqui
Son mortales debiles - soy brujo poderoso
Ando harto de caldo maldito
La fuerza qu tengo te va fregar
Y el machete te va chingar!!!!
Acá les dejo unos videos de Brujería, que tratan de sacrificios, drogas y magia negra,
no precisamente en ese orden.
Aquí una entrevista a Juan Brujo por un poper de mierda.
Aquí el Tema emblemático de Brujería Matando Hueros (Rubios). Racismo inverso a lo black panther, genial.